Yokozawa Takafumi no Baai 6 (Capitulo 11 parte 5) [Español]

8 Feb

Hola por tercera vez hoy🙂 Ando de productiva (y evitando mi tarea) y acabo de terminar de corregir la quinta parte de este capitulo. Me gustó mucho esta parte ^^ al rato subo la siguiente parte, espero les guste🙂

Titulo: Yokozawa Takafumi no Baai 6

Autores: Nakamura Shungiku, Fujisaki Miyako

Serie: Sekai-ichi Hatsukoi

Traducción japonés – inglés: September Scanlations

Traducción inglés – español: Hagane10

 

Hoy estaba exhausto, las masivas olas emocionales por las que había pasado lo habían agotado. Tenía trabajo que debía terminar, pero no hizo ningún avance, lo cual lo dejó atrapado más tiempo en la oficina con horas extras que no había planeado.

“Creo que sólo me iré a dormir…”

Regresó el libro en su mano a su lugar en el librero, quería leer algo, pero si no se supervisaba terminaría desvelándose. Cada vez que se le acumulaba el trabajo, terminaba perdiendo el tiempo en el que podía leer. El viaje al trabajo solía ser el momento en que podía leer, pero cuando estaba así de exhausto, dormir era su prioridad. Asegurarse de cuidar bien de sí mismo era lo mínimo que podía hacer como un adulto trabajador.

“…Literatura, eh…”

El libro que estaba a punto de leer era uno de los títulos de Marukawa, un libro que trataría de impulsar una vez que se transfiriera. No estaba muy reacio al género, incluso tenia algunos autores favoritos, así que estaba confiando de que sería capaz de hacerlo tan bien como en el trabajo en el que estaba actualmente.

Irónicamente, sintió que la conversación con Yasuda de antes le había ayudado a ordenar sus pensamientos. Se dio cuenta de que la razón por la que inicialmente se había resistido a la idea de ser transferido cuando su jefe se lo dijo era por cuestiones personales.

Era ridículamente egoísta e infantil el simplemente no querer apartarse de Kirishima, y eso sólo mostraba lo importante que él era ahora para Yokozawa; pero si iba a estar tan afectado por su relación que haría errores estúpidos como los que había hecho cuando las cosas se pusieron mal con Takano… entonces tal vez un poco de espacio en el lugar de trabajo era lo mejor.

No quería que cosas de su vida personal afectaran su trabajo y vice versa. Sólo necesitaba reafirmar sus vínculos, lo cual era más fácil decirlo que hacerlo, especialmente considerando lo incomodo que podía resultar.

Era en momentos así que se daba cuenta de la falta de experiencia que tenía. A pesar de esforzarse para ser el tipo de persona que siempre quiso, sentía que constantemente se recordaba que aún no lo lograba. Dejó ir un suspiro cuando un vivido ¡pin-pin! del timbre anunciaba a un visitante.

“¿… Quién podrá ser a esta hora?” Un vistazo rápido al reloj mostraba que era  más de media noche, pero se sentó ahí, considerando lo sospechoso que era tener un visitante así de tarde cuando su celular comenzó a sonar.

“Qué demonios…” Como notó en el nombre del llamante, una sensación de presentimiento lo abrumo, y cuando vio a través de la mirilla, ahí vio a Kirishima de pie. Batalló para abrir la puerta, sorprendido por el inesperado invitado.

“Hey.”

“¡¿Qué demonios haces a esta hora?!” Sabía que Kirishima era caprichoso, pero habían límites para eso.

“Quería hablar contigo, cara a cara. Dejamos las cosas inconclusas hace rato después de todo. Voy a entrar.” Sin esperar el ser invitado a pasar, pasó al apartamento de Yokozawa, claramente sintiéndose en casa. Una bolsa de plástico de la tienda de conveniencia colgaba de su mano y Yokozawa pudo ver que contenía unas latas de cerveza y botanas. “¿Te ibas a ir a dormir?” Debió haberse dado cuenta al  notar que las luces estaban apagadas en la sala.

“Estaba a punto. Y no es como si tuvieras que venir hasta acá, una llamada hubiera sido suficiente.”

“Sólo me rechazarías si llamaba. Esa extraña expresión que tenías hace rato despertó mi curiosidad, como si hubiera algo que no quisieras decirme.”

“….” Parecía estar seguro de que Yokozawa le estaba ocultando algo. Kirishima encendió las luces y se puso cómodo en el sofá, su pose indicaba claramente que no se iría hasta que estuviera satisfecho ya que comenzó a alinear las cervezas y Chuu-hi en la mesa de café frente a él. “¿Extraña expresión?”

“Esa expresión que dice, ‘¡oye! ¡Te estoy ocultando algo!'”

“¿Qué hiciste con Hiyori?”

“Me fui a tiempo quisieran o no, entonces mi mamá vino después de alimentarla y preparla para mañana.”

“¡¿Eres un idiota?! ¡Te las arreglaste para irte a tiempo por una vez, así que deberías pasar tiempo con ella!” No era como si Kirishima estuviera tan enamorado como para ser negligente en su casa.

“¡No pude evitarlo! ¡No podía dejar de pensar en ti! Además, cuando le dije a Hiyo que me había peleado contigo y que iría a arreglar las cosas, felizmente me vio irme. Después de estar enojado conmigo por ser malo contigo en primer lugar, te importaría.”

“…Realmente eres un idiota…” Parecía que debía disculparse con Hiyori en el futuro próximo. No estaban peleados exactamente, pero jamás habría querido preocuparla.

“Vamos, acomódate.”

“No me des ordenes en mi propia casa.” Respondió, pero aun así se sentó al lado de Kirishima, odiando el que no pudiera evitar rendirse obedientemente incluso si hacía protestas.

“Bebe lo que quieras, ¿Qué botana quieres abrir primero?”

“Ya me lavé los dientes…”

“Lávatelos de nuevo después.” Kirishima le apuró abriendo una lata de cerveza, y con poca opción de hacer lo contrario, Yokozawa agarró su bebida. Las cervezas que bebían en una tensión silenciosa no eran refrescantemente deliciosas del todo, dejaban sólo un sabor amargo.

Quizás Kirishima estaba silencioso porque estaba esperando que Yokozawa hablara. “¿…Así que la gente del departamento de filmes te dijo algo después de que me fui?” Evitó tocar el tema, escogiendo mencionar algo menos delicado. Tenía curiosidad sobre como habían salido las cosas después de irse.

“Parecieron entender cuando le explique que Yasuda y yo tuvimos una reunión y se fue a la mitad, no fue la verdad del todo, pero al menos no era una mentira. Aunque personalmente no conozco los detalles de todos modos, así que…” Su tono sonaba a queja y Yokozawa sintió una oleada de culpa creciendo dentro de él.

Él deseaba que no tuvieran que discutir nada, pero sabía que Kirishima no aceptaría eso nunca. “…De acuerdo, hablaré, pero para que sepas no es la gran cosa, ¿De acuerdo? Ssí que… no te rías de mí.”

“Como si me fuera a reír.”

Vio a Kirishima con duda y entonces confesó lo que había causado que Yasuda lo llamara a su oficina. “No es… técnicamente una transferencia, pero puede que me cambie de departamento en el que estoy a cargo.”

“¿Ya no estarás involucrado en la venta de mangas?”

“Puede que termine en literatura, mi jefe me lo menciono hoy. No está confirmado aún, así que no es seguro que pase, pero…”

“¿..Y que tiene que ver Yasuda con eso?”

“Nada realmente. Sólo que me atrapó sintiéndome desanimado por el cambio y me dio un sermón, eso es todo.” Kirishima debía saber mejor que nadie lo perspicaz que Yasuda podia ser a veces.

Esperaba que la explicación satisficiera la curiosidad de Kirishima, pero entonces Kirishima preguntó una cosa que Yokozawa hubiera deseado evitar: “¿…Por qué te sentías decaído por ello?”

“¿Por qué yo…?” Buscó una respuesta, incapaz de dar con una inmediatamente. Kirishima parecía muy hábil leyendo a través de otros todo el tiempo, pero en momentos como este, cuando era más importante, podía ser tan cabeza dura que dolía. Amaba meter su nariz donde no lo llamaban, pero carecía de delicadeza o tacto en absoluto. Mientras que a Kirishima le gustaba pensar de sí mismo como una persona promedio, Yokozawa lo veía como excéntrico, seguido encontrando dificultades para entender sus caprichos. Pero entonces, sistemas de valoración diferían de persona a persona, y conciliar tus ideas con una pareja a la que pudieras respetar era crucial para la interacción humana.

“¿Es… algo que no puedes decirme?”

“…Maldición, ¡Puedes ser tan molesto! ¡¿No te puedes dar cuenta?! ¡Es porque no quería perder la oportunidad de trabajar contigo!”  Él debió haber sido el que preguntara el por qué, realmente deseaba que Kirishima no lo forzara a poner esa vergonzosa verdad en palabras. Probablemente se había estado haciendo el tonto en un esfuerzo de presionar a Yokozawa.

Pero finalmente cuando se encontró con la mirada de Kirishima, lo encontró boquiabierto, claramente sorprendido por los sentimientos de Yokozawa.

“¿…Qué con esa expresión?”

“Oh, no, quiero decir… es sólo que… ‘Oh… así que era eso…’. Pero aun no es oficial ¿no?”

“No.”

“Entonces no te preocupes. Cruza ese puente cuando tengas que hacerlo, puede que ni siquiera pase, ¿no?”

“Es posible, pero mi jefe ya me lo hizo saber. Puede que lo pospongan por un tiempo, pero casi no hay oportunidad de que no pase.”

“Casi no hay oportunidad.”

“…Realmente te gusta ver el lado bueno de las cosas, ¿no?”

“Es uno de mis méritos. Y, espera, ¿Tú te sentías decaído? ¿No significa que ya estás bien ahora?”

“Bueno, no podía exactamente preocuparme por ello por siempre. Un trabajo es un trabajo, y no es como si no fuéramos capaces de vernos fuera de la oficina. Sólo me regañaron por deprimirme por algo tan trivial.”

“¿Así que, entonces no te estaba seduciendo?”

“¡Claro que no! ¡¿Qué te dio esa ridícula idea…?!” Abrió la boca en shock ante las preocupaciones  que Kirishima se había inventado.

“Bueno, parece extrañamente apreciarte y tú lo miraste demasiado la última vez que lo viste, así que…” Su tono sugería que no había considerado eso seriamente como una posibilidad, pero estaba claramente un poco perturbado. Kirishima tomó un Chuu-hi, su segundo de la tarde, se dio cuenta Yokozawa con una expresión molesta en su rostro.

Sólo lo veía porque estaba sorprendido.” A decir verdad, el había estado un poco cautivado, pero no por atracción, sino por apreciación. No te encontrabas a alguien así de apuesto tan seguido y mientras Marukawa Shoten parecía sospechosamente rebosante de hombres atractivos, Yasuda había parecido un nivel completamente diferente, parecía tallado por los dioses.

Los productores de anime estaban, por regla, ridículamente ocupados, así que sus vidas privadas tendían a ser un embrollo, por ello el hecho de que Yasuda se las arreglara para verse tan joven que incluso podría pasar por más joven que Yokozawa era digno de admirarse.  Pero no se había dado cuenta de que Kirishima lo había atrapado en ese momento.

“Eso… ¿Es lo que realmente paso?” Agarró el hombro de Yokozawa con una mano, agachando la cabeza para verlo fijamente a los ojos. Si Yokozawa volteaba a otro lado, Kirishima asumiría inmediatamente que mentía, así que se endureció, frunciendo el ceño y lo vio fijamente.

“¿Cuál sería el punto en mentir? Semonios, yo soy a quien le gustaría que le respondieran algunas preguntas. ¿Por qué pensarías que me enamoraría de alguien sólo por tener una cara bonita?” Él sabía que había cosas como ‘amor a primera vista’ para otros, pero él no creía que le pasaría. La buena apariencia podía encender las llamas de la pasión, por supuesto, pero eso sólo no era suficiente para enamorarse de alguien.

Era al revés, de hecho, para él el amor por una pareja seria el catalizador que lo haría comenzar a notar lo atractivos que eran. Después de todo, ¿No decían que el amor es ciego?

“¿No lo harías?”

Ante la insistencia más sutil por una afirmación, Yokozawa le clavó una mirada de disgusto. “De nuevo, ¿Por qué preguntas eso?”

“Bueno, te gusta mi rostro, ¿verdad?”

“¡¿Eh?! ¡¿Por qué sacas eso tan de repente?!” Su voz se quebró ante la inesperada pregunta y mientras que sabía que sobrereaccionaba, no podía mantener la calma. Sintió su rostro calentarse febrilmente, sabiendo que sería incapaz de esconder sus sentimientos por más tiempo a este paso, era igual de malo que si asintiera en afirmación.

“…Te estas sonrojando.”

“¡Porque abres la boca y dices mierda estúpida!” A decir verdad, no le disgustaba como se veía Kirishima y podía decir que tenía rasgos atractivos. Si le preguntaban directamente si le gustaban, no sabría como responder, pero dado lo preocupado que se estaba poniendo, supuso que le gustaban después de todo.

“…Jamás puedo conseguir una respuesta directa de ti, ¿o si?”

“Te digo, es sólo…” Ya no sabía que intentaba decir. Esperaba evadir este asunto, pero no sabía cómo. Incluso si quería sólo esconder su rostro, la manera en la que Kirishima estaba prácticamente sobre él lo hacía complicado.

“Bueno, me gusta como se ve tu rostro.”

“¿Qué…?” Kirishima acercó aún más su rostro, con palabras vergonzosas prácticamente saliendo de sus labios sin pausa y dejando a Yokozawa incapaz de hacer mucho apare sentarse ahí, temblando y aguantando la vergüenza. Quizás esta era la venganza de Kirishima a Yokozawa por haberlo hecho preocuparse tanto. Uno de estos días, su corazón se le iba a salir por tanta vergüenza.

“Y por supuesto, tu también tienes un cuerpo grandioso.”

“¿Dónde… demonios crees que estas tocando…?”

“Tu trasero, o tu muslo, creo. Bastante macizo…” La cinta elástica de la cintura de su short le permitió a Kirishima deslizar su mano hábilmente dentro y el toque suave casi le daba cosquillas.

“Si tú quieres agarrar algunos músculos, entonces toca tu estomago o algo.” Kirishima tenía una mejor constitución después de todo y una buena figura. Su ropa normal tendía a hacerlo ver más esbelto, pero la razón por la que llenaba los trajes y chamarras tan bien era por lo firme que su pecho y espalda eran.

“¿Qué hay de divertido en tocar mi propio cuerpo? Es más divertido verte retorcerte así.”

“Tu… ¿Por qué no piensas un poco antes de hablar?”

“Aunque hablar en círculos no nos llevara  ningún lado. Pero de cualquier forma, si ese tipo te dice algo de nuevo, házmelo saber.”

“¿Eh? no soy un niño, lo sabes.” Las palabras de Kirishima lo hicieron sonar como un guardián y Yokozawa se sintió hundirse cuando reconoció ese tono como el mismo que Kirishima usaba con Hiyori.

“Me preocupo porque no eres un niño. Parece tener algo contigo, por alguna razón, así que es mejor cortar las cosas de raíz.”

“Lo mejor para ti dirás y, maldición, tócame o háblame, ¡Escoge una! estás haciendo las cosas a medias y…”

“¡Ooh, tengo permiso de agarrar! Aunque pensé que hacer ambas  de una vez era de más utilidad ahora.”

“Tú…”

“Confío en ti, pero aún me preocupo.”

“¿Eh…?” Yokozawa vaciló ante la repentina y seria confesión.

“No puedo evitarlo, te amo.”

Sin importar cuantas veces lo escuchara, jamás se acostumbraría a escuchar esas palabras. Una breve confesión, sólo tres palabras,  bastaba para atravesar su corazón, era fascinante.

Kirishima escondió su rostro contra el hueco del cuello de Yokozawa, continuando “Dime esas cosas de inmediato, ¿De acuerdo? Caray, ¿Por qué él es quien tiene que resolver todos tus problemas…?”

“…Lo siento.” Si Kirishima hubiera sido el que buscase la ayuda de alguien más para resolver un asunto relacionado al trabajo, Yokozawa supo que no le hubiera gustado del todo. Se hubiera sentido destrozado, sintiendo que no era alguien en quien Kirishima pudiera contar para asuntos como ese. Se había fijado tanto en mantener su orgullo que no había pensando en cómo sus acciones podían afectar a otros.

“¿Hay algo más que te preocupa? Dame todo lo que tengas.”

“De acuerdo, si insistes: como te he dicho una y otra vez, deja de hacer ese tipo de cosas en la oficina.”

“¿’Ese tipo de cosas’?”

Yokozawa sintió una ola de irritación ante Kirishima que se hacía el tonto. “¡Tocándome o diciendo cosas embarazosas en público! No se supone que hagas ese tipo de cosas en el trabajo.”

“Sí, sí, lo sé, sólo me dejo llevar.”

Cuando Kirishima se encogió de hombros sin pedir disculpas, Yokozawa presionó, “Tú sabes, no soy muy bueno con este tipo de cosas. No puedo sólo cambiar el interruptor y apesto escondiendo mis sentimientos. ¡Odio como soy un manojo de nervios todo el tiempo por nuestra relación!” Esta vez escogió sus palabras cautelosamente, en vez de despotricar como usualmente lo hacía. Necesitaba que Kirishima entendiera que no era cosa de ser cohibido o tímido.

“…Lo siento. Puede que haya sido algo desconsiderado en eso.” Respondió Kirishima, pareciendo no característicamente arrepentido.

“…Supongo que con que lo sientas.”

“Sabes, realmente estoy loco por ti, jamás creí que me enamoraría de alguien de nuevo, y antes de que me diera cuenta, tenía la mirada puesta en ti. Me sentí como un adolecente enamorado que no sabía que hacer, así que todo lo que podía hacer era observar.”

“O-oye, ¿Seguro que no estas ebrio?” Yokozawa tartamudeó, sorprendido por la repentina confesión. Esto eran probablemente sólo palabras bonitas para deshacerse de su juego, pero el remate nunca llegó.

“No puedo soportar la idea de dejarte ir. Yo…”

“-“ Yokozawa tragó, silenciosamente esperando a que Kirishima continuara, pero a pesar de esperar, esperar y esperar, jamás terminó. Al contrario, no parecía moverse. “…Oi, no te dormiste en mí, ¿o sí?” Su tono había sido medio bromeando pero la respuesta jamás llegó. Se preparó, cauteloso que Kirishima sólo fingía dormir para sorprender a Yokozawa, pero el hombre no se movía ni un centímetro. “¿Kirishima-san…?” Intentó de nuevo, suavemente, después de esperar unos momentos.

Evitaba usar su nombre directamente en sus conversaciones, más porque… bueno, era vergonzoso. Sabía que sólo era un nombre, pero había algo como un obstáculo a ser superado  al decirlo en voz alta.

“Puedes escucharme, ¿no? Deja de pretender dormir.” Siempre existía la posibilidad de bajar su guardia y sufrir un ataque en respuesta, así que tenía que ser cauteloso.

yoko 6 3

“………”

“¿…Estás dormido de verdad?”

“………”

Sus preguntas e intentos de confirmación sólo encontraron el silencio. Sólo fue cuando escucho los leves sonidos de ronquidos que se dio cuenta que de verdad se había dormido. Tomó uno de los hombros de Kirishima y lo sacudió gentilmente para probar, pero no mostraba señales de despertar.

Cuando le dio una sacudida más fuerte, Kirishima casi se resbala de él por completo, y se apresuró a agarrarlo apretándolo sobre los hombros para ponérselo encima de nuevo.

“Debes estar bromeando…” Ciertamente no era propio de Kirishima dormirse a mitad de una conversación. Una vez que despertara, se arrepentiría. “Caray, ¿Quién es el hace las cosas a medias aquí…?” Murmuró amargamente para sí mismo, aunque no estaba particularmente enojado a decir verdad. Claramente estaba lo suficientemente exhausto para caer a mitad de una discusión, y aun así había venido hasta acá.

Se las arregló para quitarle la chamarra a Kirishima, intentando dejarlo dormir tranquilamente así y gentilmente lo bajo al sofá. Probablemente lo sentiría en la mañana si dormía así, pero llevar a un hombre del tamaño de Kirishima a la cama estaba más allá de las habilidades de Yokozawa. Sacó una sábana del closet y la colocó sobre Kirishima, colocando una almohada debajo de su cabeza también.

“Eres más problemático que Hiyo…” Murmuró para sí mismo, y al darse cuenta de que sus labios tenían una sonrisa, rápidamente aclaró su garganta para ocultar la evidencia.

Continuará…

 

 

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