Yokozawa Takafumi no Baai 6 (Capitulo 11 parte 2) [Español]

4 Feb

Hola🙂 hoy les traigo la segunda parte de este capitulo, debo advertirles que contiene una escena de sexo… no se por qué se los advierto, seguro lo leerán de todos modos x3

Disfruten🙂

Titulo: Yokozawa Takafumi no Baai 6

Autores: Nakamura Shungiku, Fujisaki Miyako

Serie: Sekai-ichi Hatsukoi

Traducción japonés – inglés: September Scanlations

Traducción inglés – español: Hagane10

“Desde tu perspectiva, ¿Cómo se ve el producto final?”

“Espera y verás. Dado que Yasuda me aseguró que lo habían dado todo, no te dolerá mantener altas expectativas.”

A Yokozawa le sonó el nombre que salió de los labios de Kirishima, Yasuda Gou. Él era el productor de anime encargado de la película de Za Kan. Yokozawa había hablado con él en dos ocasiones, pero el sujeto marchaba a su propio ritmo dejando a Yokozawa francamente un poco dudoso de como entablar una conversación con él.

“Yasuda-san eh… una persona tan extraña como dicen los rumores de él.” La razón por la que alzaba la guardia ante la mera mención de su nombre era probablemente porque Yasuda había descubierto la verdadera naturaleza de su relación con Kirishima en su primera reunión. Esos ojos, escondidos detrás de unos lentes y enmarcados con largas pestañas, dejaban a uno sintiéndose como si pudiera ver tus más profundos y oscuros secretos.

“Sí, puedes decir eso. Ciertamente está en los primeros lugares de los bichos raros de Marukawa, pero a pesar de sus excentricidades, definitivamente rebosa de talento.”

“Ya veo…” La expresión de Kirishima y las palabras que escogió demostraban lo mucho que respetaba y reconocía a Yasuda, pero mientras que Yokozawa podía, incluso como un observador casual, reconocer lo increíble que Yasuda era basándose en sus trabajos, aún era raro que Kirishima fuera tan abierto al alagar a alguien.

Yasuda era un excéntrico fantasmagórico, algo que Yokozawa había escuchado anteriormente antes de realmente conocerlo, y todo lo que tocaba parecía convertirse en oro. Por supuesto, todos los trabajos que recibían lanzamientos en diferente media eran obras que ya eran populares, ya que habían confirmado lo siguiente, planes para proyectos subsecuentes podían proceder con confianza. Pero a Yasuda también le gustaba proactivamente tomar obras relativamente ordinarias que nunca habían conseguido algo de popularidad antes y rechazando las dudas de otros dentro de la compañía había elevado esas piezas a grandes obras, poniéndolas en el centro de atención.

El presidente de la compañía aparentemente tenía gran fe en el ojo y habilidad de Yasuda y parecía que lo dejaba hacer lo que quisiera. Muchos de los rumores que Yokozawa había escuchado a través de los años sonaban muy disparatados, pero ahora que había conocido al hombre cara a cara, estaba sorprendido por su buena apariencia.

Yasuda era un contemporáneo de Kirishima, lo cual lo ponía a mediados de sus 30, pero fácilmente podría pasar por alguien a inicios de sus 20 y sus rasgos apuestos casi lo hacían lucir como si hubiese sido construido así. Tenía el cabello sedoso y negro, una piel pálida que parecía porcelana, un cuerpo ágil y rasgos delicados que parecerían de cualquier modelo. De esa manera era prácticamente imposible adivinar su edad, era algo que le evocaba a cierto editor en Emerald también… Entonces, en su primera reunión después de darse cuenta de que Yokozawa y Kirishima estaban en una relación juntos, les informo que él mismo era bisexual.

Su sorprendente discurso y conducta habían dejado a Yokozawa sintiéndose incapaz de hacer algo además de mirarlo boquiabierto en conmoción, pero definitivamente cualquiera hubiera reaccionado así en esas circunstancias. “Pero es un fracaso total como un adulto trabajador, ¿sabes? Es egoísta y terco. y nunca se apega a los itinerarios o fechas límites. No puedo decir cuántas veces he tenido que correr y limpiar su desastre.” El tono de voz de Kirishima mostraba fuertemente su experiencia personal. Probablemente estaba reviviendo incluso más de esas aventuras dentro de su mente de las que hablaba. “Y aun así… irracional como puede ser… lo aguanto por alguna razón. Creo que puedes decir que la extraña inhabilidad para que  alguien lo odie por completo es otro talento suyo. ¡En serio no se puede competir con sujetos tan bendecidos como el!”

“Tú también has producido un numero justo de best sellers.” De acuerdo a Yokozawa, Kirishima también era uno de esos ‘pocos bendecidos’.

“Sólo tengo suerte, hago esas buenas lecturas por casualidad, los autores son los realmente talentosos.”

“También tienes buenas habilidades.” Seguramente estaba siendo muy modesto. Sin importar lo talentoso que fuera el autor, el editor, quien era el primer lector,  era quien realmente pulía el atractivo en sus trabajos.

Eso creo, me gusta creer que les doy una mano al menos.”

“Haces mucho más que ‘darles una mano’.”

“Me gusta hacer mi tarea en cualquier trabajo. Hago algo de investigación de mercado, algunos cálculos, determino que tipo de lectores están ansiándolo esos días, que tipo de personajes les gustaría ver, y entonces discuto mis descubrimientos con el autor; aunque esto es parte fundamental de ser un editor.”

Kirishima definitivamente alguien curioso, siempre lo podías encontrar con un libro en mano en su limitado tiempo libre y se aseguraba de revisar animes y dramas populares cuando tenía tiempo. Si algo llamaba su atención, lo buscaba inmediatamente y ponía una gran importancia en conocer gente, salir de su camino para hacer nuevos conocidos. Cada vez que una de las amigas de Hiyori iba a su apartamento para jugar, les sacaba indirectamente pistas de las nuevas tendencias.

Esa era la manera en la que anticipaba la siguiente gran moda. Incluso si no era 100% infalible en este punto, siempre se las arreglaba para dirigirse a la dirección correcta. Incluso Yokozawa, con su experiencia de ventas, podía entender su intuición.

Mantener un ojo en el mercado era algo importante para un hombre de ventas también. Sólo por leer los números podía predecir a que extensión que tipo de libros venderían bien en el futuro. Como novato, sentía que iba tientas en la oscuridad sin mucha idea de que pasaba, pero ahora sentía que ya había entendido el truco. Podia sentir cuando un libro vendería bien, aunque esto también era producto de la experiencia.

“Los genios están lejos de ser alcanzados por gente ordinaria como nosotros. Estoy agradecido de ser de utilidad mientras tanto.”

“Pero porque tienes buenos sentidos eres capaz de lograrlo, ¿Qué no ves?”

“Más allá que cualquier tipo de ‘sentido’, es sólo un truco el tomar un objetivo tras observar la situación.  La intuición tiene sus usos, pero confiar de más en tus propias habilidades puede incapacitarte también. Algo puede ser compatible con tus gustos personales, pero si no atrae a los lectores nunca le darán una oportunidad.”

“Ya veo.”

“Quiero decir, por supuesto que estoy orgulloso de mi trabajo, pero cuando veo la genialidad con la que Yasuda se hace cargo de su trabajo, hay momentos en los que siento celos. Quiero decir, somos contemporáneos después de todo, eso realmente me molestaba cuando era más joven, aunque aún así lo admiraba por ello. Pero si con desear bastara…”

“Sí, supongo…” Por un momento Yokozawa sintió una punzada a través de su pecho, pero cuando trató de contemplar el origen de esa sensación, la voz de Kirishima lo distrajo.

“Así que, siendo ese el caso, desafortunadamente después de este fin de semana no tendremos tiempo de acurrucarnos y coquetear por un tiempo.”

“¿Eh? ¿De qué hablas? No es como si lo pudiéramos evitar, trabajo es trabajo.” Lo miró boquiabierto ante la forma en que Kirishima dejo caer sus hombros liberando un suspiro. ‘Por un tiempo’ sin duda sería mínimo un mes, no era para ser tan dramático.

“Aww, vamos, no te mataría actuar un poco decepcionado. Por amor de Dios, no puedo creer que reacciones igual que Hiyo…”

“¿Qué dijo ella?”

 

“’Es tu trabajo, así que no se puede hacer nada, ¿verdad?’ Incluso hoy ella debe darse cuenta lo ocupado que estaba y dijo que iría a pasar la noche con su abuela.”

“Esa niña es muy madura.” No se le dificultaba imaginar a Hiyori diciendo ese tipo de cosa, él sonrió irónicamente. Quizás por su modo de vida, ella podía actuar madura en veces, probablemente lo reprendió con una expresión seria.

“Lo es, en eso. Gracias a ti ella está creciendo como una buena señorita.”

“Sólo porque tú la criaste bien” Kirishima había hecho un muy buen trabajo como padre soltero criando a su hija. Mientras que dependía de sus padres para muchas cosas, la razón por la que Hiyori había crecido siendo tan honesta y trabajadora era sin duda alguna por el gran ejemplo que le daba su padre. A pesar de su horario ocupado buscaba el mayor tiempo libre posible para pasarlo con su hija.

“¿¿Verdad??… Es lo que me gustaría decir, pero la mayoría es obra de mi madre, jamás me las hubiera podido arreglar solo.”

“Es una niña después de todo.”

“Últimamente ella  cuida más de mí que yo de ella y su naturaleza habladora es algo de lo que puedo culpar a mi madre también.”

“Tú eres bastante hablador también.” Después de todo, Yokozawa difícilmente ganaba peleas verbales contra él. Cualquier objeción que hiciera era eventualmente volteada hacia él, y en confusión terminaría siendo forzado a acceder a cualquier propuesta en juego. El pensamiento rápido de Hiyori era más que nada heredado de su padre, tenía momentos en los que se desconectaba, pero en la mayoría era una niña muy perspicaz.

“¿Lo crees? Siempre creí que era muy normal.”

“Eres el único que cree eso, créeme.” Era difícil decir si estaba haciéndose el tonto o de verdad no se daba cuenta. Si el nivel de discurso de Kirishima se volviera la norma, el mundo sería un lugar mucho más ruidoso. “Aun así, sin Hiyo cerca… está muy tranquilo, ¿eh?”

El apartamento se sentía un poco diferente cuando Hiyo no estaba. Era extraño como simplemente por su ausencia se sentía como si fuera otra casa.

“Cierto… pero algo de tiempo solos no es tan malo.”

“…Sorata también está aquí, ¿sabes?” No podía simplemente asentir con la cabeza, el replicar era una forma de ocultar su vergüenza.

“Sorata se fue a dormir al cuarto de Hiyo, ¿No fue amable de su parte? Él se da cuenta.”

“A él le gusta su cuarto, ¡Eso es todo!” Los gatos son animales quisquillosos y temperamentales, no hacen las cosas porque pensaran que les gustaría a sus humanos. Era al contrario, ignoran completamente lo inconvenientes que podían resultar sus acciones.

Aunque Yokozawa desearía que el gato anduviese por ahí en ese instante.

Oye, ¿A dónde vas?”

“Sólo… creí, tu sabes… iré a cepillarme los dientes…”

“Ya los cepillaste. ¿No eres un poco joven para andar olvidando cosas?”

“……” Buscó cualquier excusa posible para dejar la habitación y había resultado su perdición. Antes de que pudiera dar otro pretexto, Kirishima se acercó reduciendo el espacio entre ellos.

No escapes.”

“¡Estas muy cerca!” El rostro de Kirishima estaba repentinamente cerca del suyo. A esa distancia podía ver claramente los iris de Kirishima, de un suave color café claro, igual a los de Hiyori.

Jamás te acostumbrarás a esto, ¿verdad?”

“Yo… no soy bueno con los movimientos repentinos.”

“Así que quieres decir que si no saltara sobre ti, ¿estaría bien? ¿Qué tal si te doy una advertencia la próxima vez?”

Kirishima se inclinó otros pocos centímetros y Yokozawa respondió inclinándose hacia atrás.

“¡Te digo que estas muy cerca!” Si seguía inclinándose así, caería sobre su trasero.

“Aunque si no te acercas, no puedo besarte.”

“Entonces, ¿Qué tal si no lo haces?”

“Pero yo quiero, aunque no soy muy exigente con la locación.”

“Oye, ¡No levantes mi playera!” Kirishima lo empujó hacia el sofá con la playera levantada. La playera parte de la ropa que tenía en casa de los Kirishima.

“¿Qué? No es como si hubiera algo de que avergonzarse, ¿verdad?”

“¡No me gusta esa mirada en tus ojos!” Golpeó ligeramente la mano de Kirishima y jalo la bastilla de la playera para bajarla. No era que encontrara la situación vergonzosa, ya que ambos eran hombres, pero cuando se detenía a pensar sobre el estado de ánimo de Kirishima estaba apreciando, no podía mantener la calma. Además, ese era un espacio habitual. Hiyori jugaba ahí, así que se oponía a la noción de hacer este tipo de cosas en esa locación.

“¿La mirada en mis ojos?”

“Es sólo que, pareces…”

“¿Qué? ¿Cómo si me tuviera pensamientos indecentes? Dios, eres un idiota. Si vamos a hacer cosas indecentes debo mirarte de esa manera. ¿Qué tipo de santo eres exactamente?” Kirishima se rió, lo que sirvió para avivar aún más la ira de Yokozawa.

Después de todo, no había nada que hacer sobre el no estar acostumbrado a cosas a las que jamás se acostumbraría.

“¡Cállate! Sólo digo que esta clase de mierda sugerente es molesta, ¡Eso es todo!”

“Tu cara esta roja como un tomate, ¿sabes?”

“Lo que sea.” Entre más hablaba, más hondo cavaba su tumba. A pesar de sus esfuerzos constantes por no decir nada de lo cual pudiera arrepentirse, tendía a precipitarse cada vez que Kirishima lo hacía enojar.

Y son expresiones como esa las que me hacen querer aprovecharme de ti.”

“¡Uwah, n-no me hagas cosquillas!” Pero Kirishima lo atacaba en todos lados. Una gran y lasciva sonrisa apareció en su rostro. Yokozawa trató de sujetarlo con sus manos para hacerlo parar, pero el seguía moviéndose libremente.

“Vaya, eres muy cosquilloso… como justo aquí…”

“Alt- ¡Dije que pararas!” A pesar de sus serias protestas, Kirishiima parecía no tener intenciones de detener su ataque.

“Y… ¿Aquí?”

“¡…..!” Los dedos de Kirishima rozaron ligeramente su pecho y el aspiro aire tensamente. Kirishima vio su oportunidad.

“¡Te atrapé!”

“¡Uwah!” Sus hombros fueron bruscamente  empujados y cayó de lleno sobre su espalda en el sofá, con su cabeza amortiguada por el reposabrazos. No dolió por el relleno, pero la sacudida por el impacto pudo haberle dado un feo golpe en la parte posterior de su cabeza. “¡Eso fue peligroso, idiota!”

“Me contendré. No dolió, ¿verdad?”

“¡No te montes sobre las personas!” Kirishima se desplomó sobre él, y él empujó sus hombros rechazando su beso. No era que Yokozawa no quisiera besarlo, era sólo que no quería dejarse llevar en ese momento.

Sabes Yokozawa, esta mano tuya está estorbando, ¿Podrías moverla?”

“¿No lo entiendes? Te estoy rechazando.”

“Estas siendo terriblemente terco hoy. Vamos, un poco no dolerá, ¿verdad?”

“¡Tu ‘un poco’ es mucho más que solo un poco! ¡Ahora detente!” El tratar de moverlo con las manos no estaba funcionando, así que trato de involucrar sus piernas también. Puso sus piernas contra el estómago de Kirishima y con un empujón, finalmente se liberó de él.

“Oye, el usar tus piernas no es justo.”

“Cállate, esa es tu opinión.” Después de todo si no recurría a esas tácticas, jamás sería capaz de competir con Kirishima, así que era un poco inevitable. Parecía que era hora de que aprendiera que estaba equivocado si pensaba que conseguiría lo que quisiera cuando se le antojara.

“Bueno, temo que debo informarte que si crees que has volteado las cosas… estás  equivocado.”

“¿Eh? ¡Uwah!”

Kirishima agarró el tobillo más cercano a él y lo jaló, causando que Yokozawa se golpeara la cabeza de nuevo en el reposabrazos.

“Oye, tu uñas están algo largas.”

“E-estaba pensando que necesitaba cortarlas. De cualquier forma, ¡Déjame ir!”

“De acuerdo, las cortaré por ti.” Yokozawa se paralizó ante la sorpresiva sugerencia. “¡Está bien! ¡Yo puedo hacerlo!” Nunca se hubiera imaginado que las cosas saldrían así. Kirishima sólo le sonrió, muy animado, como si hubiera tenido la mejor idea del mundo, en un marcado contraste con el Yokozawa lleno de pánico.

“¡Esto me trae recuerdos! Solía cortarle las unas a Hiyo todo el tiempo.”

“¡No te dejes llevar! ¡Oye!”

Kirishima jaló la caja bajo la mesa de café, la cual guardaba artículos pequeños y rebuscó hasta que encontró un cortaúñas, todo mientras sujetaba fuertemente el tobillo de Yokozawa. “Ahora, acomódate. Podría ser que mi mano se resbalara.”

“O-oye, no digas mierda así para asustarme…” Las palabras de Kirishima eran una clara amenaza, incluso si la navaja no estaba expuesta, los cortaúñas eran objetos filosos.

“No te preocupes, confío en mis habilidades.” Alardeó, lleno de confianza, pero Yokozawa se sentía aprensivo.

“…Espera un momento, ¡¿No eres estúpidamente torpe?!” Dejar a un sujeto que ni siquiera podía pelar una manzana apropiadamente cortar sus uñas era buscarse problemas.

“Ser torpe o no, no importa cuando cortas las unas de alguien.”

“¡Claro que sí!” Había un mundo de diferencia entre las uñas de un niño y las endurecidas de un adulto. Definitivamente no sería tan fácil como Kirishima pensaba.

“¿Así que no confías en tu pareja? Este tipo de cosas pueden traer discordia en una relación, lo sabes…”

“…Lo que sea, haz lo que quieras.” No se podía ver cambiando la idea de Kirishima exitosamente y terminó preparándose, más porque la urgencia de rendirse había consumido toda su energía. Lo peor que podía pasar era que lo lastimara al cortar su uña.

Sin embargo, no podía soportar ver la acción llevarse a cabo, así que acomodó su cabeza de nuevo en el reposabrazos  del sofá y dirigió su mirada al techo.

Buen chico.”

“………” Perdería si replicaba ahora, así que se relajó en derrota, exhausto. Suaves sonidos  click… click… llegaban a sus oídos, pero dado que no le dolía (al menos por ahora), supuso que las cosas no iban tan mal.

La  última vez que alguien le había cortado las unas había sido cuando era niño, y la preocupación y penosa incomodidad se le juntaron, dejándolo sintiéndose conflictivo. “Sólo… date prisa.”

“No me apresures. ¿Hay algún largo en particular que prefieras?”

“No realmente. Mientras no me molesten.”

No, lo que le molestaba era como, a pesar del hecho de que le estaba cortándole las uñas a Yokozawa, la forma en que Kirishima lo tocaba era muy… indecente. Sólo sostenía sus tobillos, pero era penoso, casi insoportable. Además no podía mover su pie desconsideradamente, y desesperadamente quería evitar que Kirishima descubriera otro punto débil de su cuerpo.

“Oye, ¿Qué tan grandes son tus pies? ¿Más grandes que los míos?”

“Veintisiete.”

“Entonces te gano por medio centímetro.”

 yoko 6 1

“Tengo arcos altos y una planta ancha.” Nunca había tenido problemas con tenis, pero encontrar zapatos de piel que le quedaran bien a sus pies era un desafío. Incluso si el largo le quedaba, el ancho podría estar muy apretado, o lo contrario.

“Ya veo.. Ahora que lo mencionas, pareces más voluminoso que yo.”

“… No me toques así.” Kirishima pasó sus dedos suavemente por la planta, como si probara el grosor.

“Lo siento, ¿sentiste cosquillas?”

“No lo sientes.” Sus palabras podían ser unas de disculpa pero tenía una gran sonrisa en el rostro, lo que le daba a Yokozawa un mal presentimiento. “De cualquier manea, ya terminaste, ¿verdad?” Al levantar su cabeza vio que sus uñas ya habían sido cortadas, así que buscó liberarse del agarre de Kirishima.

Pero Kirishima seguía firme. “Se ninguna manera, aun no las limo.”

“¿Eh? No soy una chica, no tienes que hacerlo.” No podía soportar el estar en esa posición por más tiempo. Nunca hizo cosas así de molestas tan seguido, y aunque le importaban sus uñas, al ser un vendedor y todo, jamás había estado tan pendiente del estados de sus dedos de los pies.

“Si lo dejo así, una uña se puede atorar en tu calcetín.”

“Eso jamás me ha pasado.” Siempre las dejaba como estaban después de cortarlas y jamás había sufrido por hacerlo. Las personas que invertían tiempo preocupándose por sus uñas eran libres de hacerlo, pero no tenía intención de limarlas.

“Pero podría pasar y ya te he dicho que lo haré por ti, así que no seas tímido.”

“No estoy siendo tímido.”

“Vamos.” Su tono era gentil, pero siguió manteniendo su fuerte agarre al tobillo de Yokozawa. A pesar de sus protestas, no tenía intención de dejarlo ir, divirtiéndose a costa de Yokozawa.

Comenzó a limar las recién cortadas uñas con la lima en la parte trasera del cortaúñas. Yokozawa simplemente lo vio cautelosamente, con Kirishima pareciendo que podría comenzar a tararear en cualquier momento. ¿A que estaba jugando?

“¡…….!” Kirishima sopló al pie de Kirishima para volar cualquier residuo después de limarlo, y mientras que la sensación de sus uñas siendo limadas había sido lo suficientemente incomoda, la sensación de la cálida respiración sobre la sensible piel de su pie le daba una comezón insoportable.

“¿Qué pasa?”

“Nada.” No quería que Kirishima pensara que reaccionaba ante su toque en lo más mínimo, así que apretó los dientes en silencio y se controló, aunque su concentración fue interrumpida.

“Oye… ¿Será acaso que este es otro punto débil tuyo?”

“Claro que no.”

“En serio, ¿ahora?” Deslizó un dedo entre los dedos de sus pies, rozando la sensible piel de ahí y Yokozawa reaccionó con una sacudida.

“¡Basta, no andes jugando con los cuerpos de otras personas!” Pero ya era demasiado tarde.

“Parece que encontré el punto débil de alguien~ jamás hubiera creído que tenías pies cosquillosos.” Kirishima estaba lleno de júbilo ahora, y Yokozawa apretó sus dientes en derrota, dándose cuenta de que no podía refutar la acusación. Había olvidado por completo que era cosquilloso ahí. Pero el hacer cosquillas en los pies era un juego infantil, no algo que hombres adultos debieran jugar.

“Intenta algo divertido y te patearé el trasero.”

“Por ‘divertido’ quieres decir… ¿Algo así?” Se agachó para presionar sus labios gentilmente sobre el sobresaliente hueso del tobillo, y Yokozawa inhaló suavemente, si decía ‘sí’, entonces las cosas subirían de tono a partir de ahí, pero incluso si lo negaba, Kirishima no se detendría en este punto. Mientras buscaba una respuesta, Kirishima dio un fuerte agarre a sus pies, jalando su cabeza desde donde estaba apoyada en el reposabrazos del sofá, derribándolo.

“¡¿Qué demonios estás haciendo?!”

“Bueno, si yo no tomo el control, no serás un buen chico y me dejarás sujetarte, ¿verdad?” Kirishima tenía sus manos a ambos lados de la cabeza de Yokozawa, bloqueando la luz del techo arriba de ellos y volviendo todo su campo de visión en sombras.

“¿Qué hay sobre mis unas?” El cortaúñas estaba en la mesita de café ahora, y Yokozawa reprimió la urgencia de quejarse ¿Quién es el que hizo esta mierda de excusa para poder toquetear mis pies?

“Eso no es importante ahora.”

“¡No es lo que dijiste antes!” Sólo pudo quedarse boquiabierto con conmoción ante el capricho egoísta de Kirishima. Era imposible estar enojado dado el comportamiento ridículamente descarado que estaba teniendo.

“Tomo en cuenta el ambiente.”

“No, ¡Te estas dejando llevar!”

“Aww, eres muy amable.”

“No era un cumplido.” Este tipo de ingeniosas réplicas en las cuales a Kirishima le gusta participar en eran completamente agotadoras; Kirishima estaba probablemente disfrutando de todo el asunto, por lo que todo fue una batalla inútil por parte de Yokozawa.

“Vamos, las cosas apenas comienzan a ponerse buenas,… muéstrame un poco de amor, ¿Lo harás?”

“¿Qué parte de esto parece bueno…?” Había sido inmovilizado contra su voluntad, eso ciertamente no sonaba como que las cosas fueran bien para Yokozawa.

“Bueno, en realidad no estás tan molesto como quieres hacerme creer, ¿verdad?”

“¿Qué se supone que eso…?”

“Sabes muy bien que tus expresiones aterradoras no funcionaran conmigo, no con la manera en que tus mejillas se sonrojan en un abrir y cerrar de ojos en momentos así.”

“¡¡!!” Ante el comentario de Kirishima, Yokozawa rápidamente utilizó una mano como escudo para cubrir su rostro, aunque en este punto, hubiera preferido arañar los ojos de Kirishima por completo.

“¿Y qué es lo que esperar lograr escondiéndote así?”

“¡….!” Kirishima deslizó una mano por el short que Yokozawa estaba usando, tocándolo sugestivamente y Yokozawa apretó los dientes ante la sensación similar a las cosquillas.

“¿Te diviertes agarrando mis firmes piernas?”

“Por supuesto que sí, ¿No se siente bien?”

“Sin comentarios”

“Esa siempre es tu respuesta cuando las cosas no van como esperas, aunque no creo que me importe mucho, ya que la interpreto como quiero.”

“Ngh, no… seas tan engreído…”

“Sólo estamos nosotros dos, es de esperar que actúe un poco atolondrado.” Susurró bruscamente, presionando sus labios justo bajo la oreja de Yokozawa, y un temblor bajó por su espina.

“… A menos cambiemos de locación, no quiero hacerlo aquí.” Concedió, rindiéndose finalmente. Si no podía hacer que Kirishima se detuviera, al menos quería ir a la recamara. Este era un espacio que compartían con Hiyori en sus vidas diarias y no quería hacer ese tipo de cosas aquí.

“¿Qué? ¿Es demasiado vergonzoso si no lo hacemos en una cama?”

“Sí, seguro, es eso.” La razón no era importante, o eso es lo que el pensó, respondiendo fácilmente a la pregunta de Kirishima. Pero la expresión que Kirishima puso en respuesta indicaba que no estaba satisfecho con eso. “¿Por qué esa cara?”

“No es divertido si no eres escandaloso y si no estás avergonzado.”

Yokozawa puso una expresión de shock ante el hecho de que Kirishima pudiera admitir algo así tan serio. “Eres… un dolor en el trasero, ¿Lo sabes?” Cada vez que expresaba su descontento, el sujeto le decía que no fuera tan tímido, y aun ahora que aceptaba las cosas fácilmente, ¿Le decía que se avergonzara? No había forma de ganar cuando ponías de humor a un hombre tan inconsistente en sus palabras y acciones como Kirishima.

“Sí, eso creo también.”

“¡No digas eso con una cara tan seria!” Yokozawa respondió rápidamente y Kirishima dejó salir una carcajada.

“Pero ¿no crees que eres en parte culpable siendo tan condescendiente con un sujeto tan fastidioso como yo?”

“¡No trates de echarme la culpa!”

“Aww, eres lindo cuando te enojas~”

“¡¡!!” No tenía idea de cómo lidiar con alguien como Kirishima, siempre preparado con una respuesta, pero quizás era en momentos así, cuando no podía realmente enojarse con él, era como Kirishima lo describió, muy condescendiente con él. Finalmente se rindió y dejo de protestar, exhausto.

“Nngh…” Siempre parecía que, sin importar lo mucho que peleara, las cosas siempre iban como Kirishima quería al final, y después de mucho incitar y persuadir, ahí estaba él, sentado a horcajadas en las caderas de Kirishima.

“Hnngh…” Contenía su aliento ante la presión de algo siendo forzado en su cuerpo. Quizás la razón por la que le era tan difícil, después de todo este tiempo y tantas veces, era porque eso no era un acto exactamente natural en primer lugar. El hecho de que estaban superando ese obstáculo en un esfuerzo para alcanzar placer físico, , sólo mostraban lo lujuriosos que eran los humanos.

Cambiamos de locación, como pediste, así que déjame escuchar esa dulce voz.”

Kirishima le dio a sus forzados muslos una bofetada juguetona y Yokozawa lo miró cansado. La manera en la que hablaba todo poderoso le irritaba horriblemente y se esforzó por recordar alguna vez en que Kirishima estuviese en una posición donde tuviera el derecho de hacer peticiones.

“Yo… soy quien… finalmente se rindió aquí.”

“¿De qué hablas? Me comprometí por ti. Bueno, lo que sea. Supongo que sólo lo llamaremos discrepancia de opinión.” Habló como si hubiera concluido el asunto unilateralmente.

 “¿Por qué … siempre actúas tan malditamente prepotente…?”

“No puedo evitarlo, es mi naturaleza.”

“Tan contrario…”

“Oye, te rendiste, ¿no? O sino no me hubieras dejado follarte después de todo ese escándalo.”

“¡¿Qué…?!”

“Así que ¿Por qué no acabamos con la conversación por ahora?”

“¡¿Eh?!” Abrió la boca para darle una reprimenda al irritante y lascivo Kirishima cuando una aguda embestida le sacó un gemido en su lugar. Había olvidado por completo la posición en la que estaba, él pudo haber sido quien lo mirara por debajo físicamente, pero era Kirishima quien tenía asegurado el control de la situación.

¿Cómo demonios se había permitido enamorarse de un hombre tan irritante?

A la gente le gustaba hablar sobre  las ‘debilidades del amor’ y en veces se preguntaba si había tomado la decisión correcta, pero ya era demasiado tarde para arrepentirse.

“Por ahora, concéntrate en tu tarea de este momento.”

“¡Ah– ah! ¡Nn…!” Kirishima comenzó a embestirlo desde abajo y perdió todas las facultades para hablar mientras el placer subía y bajaba por su espina paralizando sus extremidades. No tenía aliento, ahora exhausto Kirishima lo tomó por las caderas y comenzó a levantarlo y bajarlo en una veloz sucesión. La simulación parecía estrujarle un gemido que jamás creyó saldría de su garganta.

yoko 6 2

“No aprietes tanto.”

“No es… mi culpa…” Difícilmente se podía esperar que tuviera control sobre su cuerpo en esa situación. Espasmos de placer recorrieron su espalda con cada embestida, pero los sonidos que salían de su boca no podían dar respuestas coherentes.

“Oye, es tu cuerpo.”

“¡Nngh…aah…!” Kirishima uso los músculos abdominales que había trabajado tan duro para cultivar e incremento la intensidad de sus embestidas, agarrando a Yokozawa por las caderas para evitar que huyera y chocando sus cuerpos sin descanso.

Sólo podía mantenerse y aguantar la ola de penetraciones. El lubricante generosamente aplicado contribuía a los sonidos obscenos que hacían eco en la habitación.

“Trata de hacer algo de más trabajo tu también. No te estas rindiendo tan pronto, ¿verdad?”

“Es tu funeral.” El gruñó, viendo a Yokozawa con una mirada como si hubiera incitado a Yokozawa y prontamente se calmó, alineando de nuevo su cuerpo exhausto y devastado por el placer para comenzar su contra ataque.

 

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