Yokozawa Takafumi no Baai 2 (Capitulo 3.1) [Español]

4 Sep

Hola~ como lo prometido es deuda, me he puesto a trabajar en la traduccion de esta novela, lamento no ser muy rapida ni la mejor traductora, pero hago lo que puedo , la escuela me quita tiempo y pues ya saben😄

segun lei en september scanlations (de donde saco la traduccion en ingles) esta novela no tiene capitulo 1, y el capitulo 2 es la historia corta que salio en enero donde es el cumpleanios de Kirishima. (Para verla den click aqui)

se que a veces esta muy literal, tiene muchos errores ortograficos, pero como tengo prisa por sacarlo pronto, prometo que cuando este toda completa la corregire bien y la subire para descargar =)

aun asi, espero les guste n.n

Yokozawa Takafumi no Baai 2

Capitulo 3

En el momento en que Salió de la tienda con aire acondicionado, el cuerpo entero de Yokozawa Takafumi fue envuelto con el pesado y pegajoso aire. Los días de calor se habían acumulado desde que empezó Julio, pero hoy estaba particularmente horrible. Solo unos días antes se había vuelto incapaz de soportarlo mas y había cambiado su guardarropa a camisas de manga corta para el verano, pero caminar en el exterior por cualquier periodo de tiempo lo tenia escurriendo sudor.

El saco de su traje, cubriendo su brazo izquierdo, no había tocado ni una vez su cuerpo en todo el día, y mientras estaba libre del abrasador sol con el atardecer, la humedad aun dificultaba respirar.

A este ritmo, estaba preocupado como resultaría agosto; el ya estaba harto de este calor que registraba recordé de temperatura este año.

“¡Hombre, necesito una cerveza!”

“Si, ¡vayamos a un bar al aire libre!”

Un grupo de empresarios aparentemente en su camino a casa de la oficina pasaron enfrente de Yokozawa, su conversación era un reflejo de sus propios pensamientos. Tragando la tentación, sin embargo, en vez de eso tomo su teléfono e hizo una llamada a la oficina.

“Si, este es el departamento de ventas de Marukawa Shoten”

La alegre voz de su subordinado floto sobre el auricular. Por el ruido de fondo, era capaz de adivinar que la mayoría de sus compañeros de trabajo aun estaban en la oficina. “¿Henmi? Es Yokozawa”

“Ah ¡excelente trabajo el de hoy!”

“Acabo de terminar en la librería. ¿Paso algo mientras estuve fuera?”

“no, no particularmente. ¿Cómo terminaron las cosas?”

“Aceptaron ayudar con la feria. Te haré llegar los detalles a principios de la próxima semana. No tengo nada más que ocupe terminar hoy, así que me iré directo a casa. ¿Te importaría anotarlo en el tablero? “. Era buen tiempo de salir, y no tenia ninguna sesión de bebida programada con superiores o clientes.

“¡Entendido!”

“Bien entonces, me voy”. El cortó la línea con Henmi y tiro de la corbata para aflojarla mientras se dirigía a la estación.

Si bien el había dicho que se iba directo a casa –realmente no se dirigía a su propio apartamento, y mientras cerraba su teléfono repentinamente recordó que le habían dicho que llamara cuando terminara de trabajar.

Se dirigían a la misma dirección, así que a Yokozawa, honestamente, no miraba el punto en encontrarse a medio camino –pero hubiera sido patético negarse cuando el chico inevitablemente se burlo de el con una sonrisa ¿Qué, demasiado vergonzoso ir a casa juntos? Y se marcho quedando indeciso. Con un poco de vacilación, marco el número en su teléfono, y después de unos cuantos timbres, la línea se conecto.

“Uh… soy yo”

El siempre se preocupaba de cómo seria mejor empezar sus conversaciones telefónicas actualmente. Seguro, el debió de haber saludado al chico como en cualquier otra llamada relacionada al trabajo, pero incluso eso era un poco incomodo por alguna razón. Naturalmente, el usaba un lenguaje educado, como era de esperarse, durante reuniones y cosa similares –nada había cambiado en la manera en que se hablaban el uno al otro bajo esas circunstancias. Pero llamar a Kirishima para una conversación privada como esta lo dejaba con una sensación de inquietud.

“Buen trabajo el de hoy, ¿terminaste?”

“Si, realmente terminamos mas rápido de lo esperado.”

La voz al final de la otra línea era la de Kirishima Zen, el editor en jefe de Japun mensual. Kirishima era el editor jefe para Ijuuin Kyou, el mangaka que dio vida al por-encima-y-mas-allá-de-las-ventas-impresionante hit de Marukawa Shoten, Za Kan. Uno no puede evitar impresionarse con no solo sus proezas como editor pero también como editor en jefe con el carisma para juntar a un equipo de tal individualistas editores. Si bien Yokozawa había admitido creer que el chico era muy ansioso de vez en cuando, cuando se trataba de su trabajo, tal vez era esa cualidad la que hacia que autores muy quisquillosos pusieran su fe absoluta en el –y mientras Yokozawa nunca había sido capaz de decir lo mismos, el tenia el máximo respeto para el chico cuando se trataba de su carrera.

La gente seguido decía que Dios nunca le concede a nadie dos dones –pero cuando se trataba de Kirishima, el no había sido bendecido con solo una impecable ética de trabajo, pero también con un igualmente agradable físico. Con una altura capaz de competir con la de Yokozawa, un fresco rostro, y un bien proporcionado cuerpo, poseía un aire juvenil que seguido hacia difícil creer que estaba a la mitad de los 30

–y Yokozawa nunca lo había, ni una vez, visto alborotado en el trabajo, siempre rodeado de un aire de completo control. Y últimamente… se había dado cuenta de lo hermosa que era esa serena y calmada voz que caía de esos delgados labios –irritante como era, no había discusión de que un susurro de esa voz en su oído iba directo a sus caderas.

… aun así, el chico estaba muy lejos de ser perfecto. De hecho, si Yokozawa tuviera que escoger una cosa que no pudiera soportar, tendría que ser su personalidad.

Mientras que raramente lo mostraba en la superficie, Kirishima tenia algunos pequeños pasatiempos muy molestos y era descarado en el hecho de, me encanta burlarme de la personas orgullosas. Yokozawa aparentemente había sido un blanco de esa burlas y ocasionalmente se dio cuenta de que había jugado con el. Aun así, a pesar de saber bastante bien que simplemente era molestado por la como sobre reaccionaba, la perdición de Yokozawa era no poder mantener un rostro sin expresiones en ese tipo de citaciones.

Kirishima, para darle crédito, al menos parecía conocer sus limites, y nunca hacia ningún movimiento y decía algo que verdaderamente molestara a Yokozawa, lo que deja a esencialmente a Yokozawa como el juguete perfecto, encontrándose incapaz de molestarse realmente con Kirishima.

Habían pasado cinco meses desde que se empezó a acercar a Kirishima de esa manera. Antes de eso,  nunca se habían hablado fuera del trabajo, e incluso ahora Yokozawa de vez en cuado reflejaba lo extraño que era su relación actual en ese sentido.

Había sido un corazón roto el que los habías juntado a Kirishima y a el.

Después de haberles puesto fin a sus profundos sentimientos, Kirishima había aparecido justo cuando estaba acostumbrando a sentir lástima de sí mismo. Mientras que todavía había mucho que el no recordaba de aquella noche, él creía que era porque Kirishima había estado allí por lo que se las había arreglado para pasar por ello sin destrozarse completamente. Ahora era mortificante, recordar como se había permitido emborracharse para tratar de escapar del dolor –pero se consolaba a si mismo recordándose el hecho de que podría sentirse de esa manera era en si un signo de lo mucho que se había recuperado.

 

“ciertamente suenas feliz, ¿paso algo bueno?”

 

La voz baja flotando sobre el auricular traslucida sobre su tímpano –hablando con Kirishima en el teléfono de esta manera era… extraño, casi como tener al chico ahí mismo, susurrando en su oído. El nunca se había sentido así en conversaciones telefónicas antes –y no podía decidir si era porque era Kirishima el que hablaba o por la manera en la que le estaba hablado la que lo hacia. Además –era difícilmente algo de lo que pudiera conseguir la opinión de alguien mas, por lo que ni siquiera podía determinar si solo era el quien se sentía de esa manera o que.

 

“Realmente –la tienda estuvo reacuerdo con poner en esa feria. Fue gracias a ti que pudo ir tranquilamente. Realmente me ayudaste”. En realidad, la razón por la que  la que la tienda había accedido seguir adelante con ello había sido completamente porque había sido capaz de asegurar una firme promesa de cooperación del autor con respecto a libros autografiados, ilustraciones que se usarían para mercancías, y extractos de trabajos nuevos –y trabajar todo eso en la agenda del temperamental, vertiginosamente ocupado autor había sido exclusivamente obra de Kirishima.

Yokozawa supo que incluso si no hubiera ido a preguntar por la feria, el trabajo se hubiera vendido perfectamente bien –pero como un vendedor, su prioridad era siempre vender más. Sentado sin hacer nada cuando había espacio para el crecimiento  era descuidado –así es como el vendedor en Yokozawa lo veía.

“Yo no hice nada, todo esto esta pasando por la cooperación del autor y tu arduo trabajo.  Bien por ti”.

“Todo –todo lo que hice fue lo que se suponía que debía hacer”. La gente raramente alababa a Yokozawa así. Aunque el sabia que trabaja lo doble de duro que los demás y tenia los resultados para probarlo, el probablemente no era el tipo de persona que invitaba a esos elogio. Pero Kirishima sacaba comentarios como esos sin pénaselo dos veces, tan directo que realmente hacia sentir a la otra parte avergonzada en su lugar. Yokozawa se preguntaba si se acostumbraría a ese aspecto de su personalidad.

“caria, ¿no te he dicho que tomes los halagos como un hombre? – ¿o que? ¿Quieres que me burle entonces?”

“¿Quién demonios dijo eso? Esta bien, lo que sea –tomare lo que pueda.” ¿Por qué no podía simplemente decir gracias? A veces actuaba como un terco alumno de primaria, cuya realización no hizo absolutamente nada para impulsar a la acción, por desgracia.

 

Trabajar duro era un hecho, no era como si estuviera haciendo este trabajo porque anhelaba el reconocimiento. Aun así… obtener ese reconocimiento era algo agradable – ¿y que viniera de alguien a quien respetaba? Mejor aun.

 

“¿Ahora que? ¿Vas a regresar aquí?” Kirishima no parecía molesto en lo mas mínimo por la respuesta contraria de Yokozawa, y mientras Yokozawa se preguntaba seguido si ese tipo de reacciones eran porque el podía ver directamente a trabes de Yokozawa a su verdadera naturaleza, el lo había atribuido a ser demasiado auto consiente. Probablemente era solo el hecho de que para Kirishima no valía la pena seguir.

 

“No, me voy directo a casa ahora. ¿Probablemente llegue en media hora…?   

 

“Entonces -¿Qué tal si nos encontramos en la tienda de conveniencia enfrente de la estación por mi casa? Ya estoy apunto de dejar la oficina. Probablemente llegues primero, así que ¿me esperas?”

“De acuerdo”

Habiendo decidido donde encontrarse, Yokozawa termino la conversación, llegando a la estación mas cercana  mientras apagaba el teléfono. Actualmente, el pasaba los fines de semana en el apartamento de Kirishima, y aunque no le agradaba mucho la idea de prolongar su estancia, siempre se encontraba asintiendo en aprobación cuando la hija de Kirishima, Hiyori, lo despedía con “¡Te veo la próxima vez!”

El gato de Yokozawa, Sorata, había sido la razón por la cual el había empezado a pasar mucho tiempo ahí; cuando Sorata se había enfermado, de alguna manera Hiyori se había hecho cargo de cuidarlo, lo que había dado lugar a que Yokozawa también se encontrara en su cuidado. Desde entonces, Sorata se había llevado muy bien con Hiyori, y ahora era una figura permanente en la casa de los Kirishima; últimamente cuando saludaba a Kirishima en la puerta, parecía tener control total del lugar.

Después de recoger un regalo para Hiyori de la zona comercial subterránea, Yokozawa se dirigió a las plataformas del tren, entro a un vagón que estaba repleto por ser la hora pico de la tarde. Cuidando de que el regalo que acababa de comprar no fuese aplastado, se las arreglo para encontrar un lugar entre otros dos pasajeros –y aunque el vagón no estaba totalmente lleno, era casi imposible moverse sin empujar a alguien más, dejando a Yokozawa con la sensación de que pudiera ser más cómodo estar metido en una lata de sardinas.

 

El aire acondicionado probablemente estaba encendido, pero dado la enorme masa de gente dentro del vagón, estaba húmedo y sofocante. Yokozawa, siendo mas alto por una cabeza que los demás a su alrededor, podía respirar mas fácil, pero eso no cambiaba el hecho de lo caliente que estaba. Él extendió la mano para agarrarse de una de las barras que cuelgan de una correa para ayudar a mantenerse por el balanceo del tren, y vio a una joven mujer de pie en diagonal a su dirección con una expresión taciturna.

 

“¿…?”

Quizás solo se sentía enferma por el calor; ella se aferraba con fuerza a la barandilla junto a la puerta, y su rostro estaba rígido. Reflejando que hubiera estado bien, probablemente, si hubiera tenido un poco mas de espacio para respirar a su alrededor, Yokozawa tardíamente se dio cuenta de la verdadera razón por la que la joven se veía tan pálida.

 Un hombre –un empresario por su apariencia –estaba parado detrás de ella pegándose a ella mucho mas de lo que se podría esperar naturalmente en ese tipo de situación, y con cada balanceo del tren, se inclinaba aun mas, rozándola sutilmente con la mano que casualmente había puesto a su lado.

 Desde el Angulo de Yokozawa era difícil ver con claridad –y desde que obviamente fue testigo de un crimen, no estaba seguro de cómo alzar la voz –hasta que atrapo al hombre deslizando lentamente su mano a lo largo del muslo de la joven.

 “¿…simplemente que demonios crees que estas haciendo?” En el momento en que fue testigo de un acto tan cobarde la ira broto dentro de el, e hizo a un lado a los demás pasajeros para torcer la mano del hombre.

 “¡¿Qué –que significa esto?!” El vagón estallo en murmullos antes de callar de nuevo inmediatamente, y los otros pasajeros contenían el aliento en silencio mirando como Yokozawa confrontaba a ese hombre.

 Importándole poco las boquiabiertas miradas, Yokozawa entrecerró los ojos y dijo, “Eso es lo que me gustaría saber, ¿estabas tocando a esta joven, no es verdad?”

 “¡Cl –claro que no! Te agradecería no hacer ese tipo de salvajes acusaciones.”

 “Entonces ¿Qué tal si le preguntamos a ella? Si ese no era el caso, con gusto me disculpare –así que ¿el te toco?”

 “Si, el… el lo hizo…” su voz se oía mas fuerte que el zumbido de un mosquito, pero era una clara confesión, ella miro al hombre a través de sus ojos nublados con miedo e ira.

 Ahora era el turno del hombre para ponerse pálido, y quizás habiendo determinado que las cosas se iban a poner aun peor con la confesión de su victima, el hombre empezó a balbucear obstinadas excusas, “El –el tren estaba realmente lleno, y la toque accidentalmente, ¡eso fue todo! ¡No lo hice apropósito!”

 “Si no fue a propósito, ¿como demonios me las arregle para ver tu mano desde donde estaba parado? suena un poco extraño, ¿o no? De cualquier manera –se bajara en la siguiente estación”.

 “Como dije –hubieron razones”

 “–Y estaré feliz de escucharlas, ¿podría conseguir que se baje en la siguiente estación así…?”

 “Oh – ¡por supuesto!”

 El tren llego a su parada un momento después, y Yokozawa arrastro al hombre a la plataforma. Sin embargo, mientras los pasajeros que habían viajado con ellos dieron un gran respiro mientras desembarcaban, los pasajeros de los vagones cercanos que no tenían ni idea de la situación comenzaron a andar entre ellos, y Yokozawa trato de jalar al hombre al final de la plataforma para no obstruir el flujo.

 “¡¡Déjame ir!!”

 “¡Oww! Hey, ¡ESPERA!”

 En el momento en que se dejo distraer por la multitud alrededor de ellos, el hombre aprovecho su oportunidad, arañando con fuerza el dorso de la mano de Yokozawa y arrojando el brazo que lo sostenía lo mas rápido que pudo para liberarse. Haciendo cada esfuerzo por perderse entre la gente, rápidamente se desvaneció mas y mas lejos de Yokozawa.

 “Tu bastardo – ¡no hemos terminado aun!” Frustrado, Yokozawa trato de atraparlo, pero fue frustrado por la multitud y rápidamente perdió de vista al hombre. Trato de forzar su camino a través de la multitud que fluía por donde el hombre había desaparecido, pero hubiera sido imposible atraparlo bajo esas circunstancias.

“Mierda” Se rindió en su intento por atrapar al mano larga y en vez de eso regreso a donde había dejado a la joven. “Lo siento… lo deje escapar.” Quizás había sido un criminal profesional, por lo bueno que había sido escapando. Si Yokozawa no hubiera soltado su agarre en ese momento, el tipo no hubiera sido capaz de escapar tan fácilmente, y Yokozawa silenciosamente se reprendía por haber sido tan ingenuo.

 

Continuará…

 

4 comentarios to “Yokozawa Takafumi no Baai 2 (Capitulo 3.1) [Español]”

  1. SiXi 04/09/2012 a 6:00 am #

    Seré paciente, no importa cuanto te demores en traducirla, cuando la tengas completamente corregido la leeré porque no quiero estar acosando a nadie, tampoco tengo el derecho de hacerlo, y así estar safisfecha… admiro tu ortografía, es por eso quiero leer solo tu traducción.

    Gracias por este GRAN aporte.

    ¡Saludos!

  2. Laura 04/09/2012 a 10:11 am #

    Muchisimas gracias!!

  3. lucy Tsukiyori 06/09/2012 a 10:19 pm #

    muy buena traducción gracias :3

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  1. Sekaiichi Hatsukoi: Yokozawa no baai | Yaoi no Ai Fansub - 04/10/2012

    […] YOKOZAWA NO BAAI NOVELA 2 (Parte 1) […]

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